Comprenda a s...

  • Abudah

Comprenda a su hijo

Los niños con TDAH tienden a aburrirse más fácilmente que los demás; por ello necesitan realizar actividades muy estimulantes. De lo contrario, su impulsividad y altos niveles de energía pueden ocasionarles problemas.

Por estas razones, es importante que los padres promuevan actividades para que su hijo haga un buen uso de su tiempo, aprenda habilidades esenciales en la vida, se divierta y mejore su autoestima.

Y para ello es fundamental entender cómo piensa un  niño con este trastorno.

Novedad

El cerebro del niño con TDAH tiene una necesidad constante de la novedad.

Estos niños tienen dificultad en aislar un evento de los otros que ocurren a su alrededor; por ello,

tienden a enfocarse en el ruido más alto, en lo más excitante, en lo más novedoso.

Presente continuo

El niño con TDAH posee un escaso sentido del pasado y del futuro, y demuestra un excesivo interés por todo lo que ocurre en el presente. Por ejemplo, si está teniendo una buena semana, pero ha tenido un problema cada diez minutos, el enfoque permanecerá en el problema y pensará que su semana ha sido mala. Si, por el contrario, ha tenido una semana llena de fallos y termina con un éxito, creerá que su semana ha sido excelente.

Todo esto hace que le sea muy difícil aprender de sus errores.

Necesidad de actividad física

Los niños con TDAH sienten una necesidad constante de mover una parte de su cuerpo.

Les cuesta mucho permanecer sentados y prestar atención.

Motivando su aprendizaje

Es habitual que un niño siempre tenga ganas de aprender cosas nuevas.

Sin embargo, en el caso de los niños con TDAH, esta motivación suele interrumpirse por la frustración que sienten ante los errores que cometen en su trabajo escolar, provocados por sus síntomas.

Por estas razones, es importante que desde casa, los padres se ocupen de que su hijo no pierda su motivación, estimulándole a que siga queriendo aprender.


Concéntrese en el esfuerzo, no en las calificaciones Premie a su hijo cuando termine la tarea y concédale premios adicionales cuando obtenga buenas calificaciones. Asegúrese de que su hijo sepa lo que se espera de él y alabe sus esfuerzos y logros.

Cree en su hijo un hábito de estudio

Establezca un plan diario de estudio, con un lugar y un horario determinado.

El horario debe ser siempre el mismo y el lugar, un sitio tranquilo, alejado de ruidos que le distraigan.

Si el niño no tiene tareas, haga que permanezca en ese sitio leyendo un libro o realizando alguna otra actividad tranquila.

No le mande a jugar fuera o a ver la TV, ya que esto podría desequilibrar la rutina establecida.
El contenido del plan de estudios deberá de contener un listado de las actividades que el niño realiza diariamente.

A la hora de llevarlo a cabo, tenga en cuenta los siguientes puntos:

  • Calcule el tiempo que su hijo necesita para realizarlas, de manera que se establezca un horario personalizado y realista.
  • Planee el horario al comienzo de cada semana, dado que no todas son iguales.
  • Anote tareas concretas, especificando qué es lo que el niño estudiará: “hacer oraciones sintácticas” en lugar de “estudiar lengua”.
  • Dedique el comienzo del horario a las tareas difíciles.
  • Modifique  el horario en función de las necesidades del niño. Si usted ve que a su hijo no le lleva demasiado tiempo una actividad, reduzca el tiempo necesario para hacerla y cédalo a una actividad que le cueste más.
  • Procure que las horas de estudio sean siempre las mismas y en el mismo lugar. Hasta que el niño no termine sus deberes, no podrá dedicarse a otra tarea.

Estimule sus habilidades naturales

Si su hijo demuestra habilidades naturales y un interés especial por una actividad ( el deporte, por ejemplo), apúntelo a un curso para estimular su aprendizaje.
Sin embargo, tenga cuidado en no excederse en las actividades extraescolares, ya que si no puede desarrollar todas con éxito, se sentirá frustrado.

Anímelo a desarrollar actividades que no ocupen tiempos largos y no le sugiera juegos que requieran demasiada concentración, como el ajedrez o el dominó.
Por otra parte, el contacto entre padres y profesores es fundamental para el desarrollo académico adecuado del niño con TDAH.

Por ello se recomienda lo siguiente:

Al comenzar el curso, explique a los profesores el problema de su hijo

Infórmeles detalladamente de las características de su hijo, asegurándose de que entiendan en qué consiste el TDAH y que estén dispuestos a adecuar su enseñanza a este trastorno. Sin embargo, no admita que le traten de manera diferente a los demás.

Muéstrese comprensivo y colaborador con los profesores

Comuníquese regularmente con el profesor para que ambos sepan cómo se comporta y desarrolla el niño en la escuela y en casa. Para ello, solicítele notas de progreso diarias y semanales.

Todas estas pautas representan los primeros pasos en la aceptación del trastorno del niño.

 En la medida en que usted las cumpla, éste se sentirá querido y apoyado, desarrollándose normalmente. De esta forma se convertirá en una persona con éxito escolar y social, con un buen trabajo y una pareja estable; tendrá un razonable número de amigos y se sentirá seguro de sí mismo. 

Cuando su hijo tenga un mal día, recuérdele ( y acuérdese) de sus cualidades.

Y lo más importante, durante toda su vida reconocerá el amor y el esfuerzo que sus padres, profesores y hermanos le dedicaron durante los difíciles años de su infancia.