¿Qué es el TDAH?

  • Abudah

¿Qué es el TDAH?

El niño con trastorno por déficit de atención y/o hiperactividad

Nuestro objetivo es proporcionaros una serie de recomendaciones para que ustedes puedan controlar y canalizar de forma adecuada los síntomas de su hijo con TDAH.

El Trastorno de Déficit de Atención con o sin Hiperactividad (TDAH) es el trastorno neurobiológico más frecuente en la infancia.

Se estima que lo padece el 5% de la población infantil-juvenil, lo que equivale a uno o dos niños por aula.

La convivencia con un niño o adolescente con TDAH no suele ser fácil. 

Este trastorno puede ocasionar serios problemas en el desarrollo de una persona, entre ellos, una disminución del rendimiento académico, dificultades en la adaptación social y como resultado, serios desajustes emocionales.

El TDAH es un trastorno de origen neurobiológico, cuyos síntomas provocan en el niño las siguientes conductas:

  • Hiperactividad: Presenta un nivel superior e inapropiado de actividad dada su edad.

  • Impulsividad: Le cuesta controlar sus conductas, emociones y pensamientos.

  • Inatención: Tiene una gran dificultad para prestar atención y concentrarse.

Estos síntomas no siempre están presentes conjuntamente; de hecho, existen distintos subtipos de TDAH, según los síntomas predominantes:

  • Hiperactivo-Impulsivo.
  • Inatento.
  • Combinado.

El origen del TDAH es desconocido, sin embargo, los científicos sugieren que este trastorno podría surgir como consecuencia de diversos factores biológicos (en muchas ocasiones, de origen genético) y psicosociales.

Se han descrito alteraciones en el funcionamiento de dos neurotransmisores cerebrales: la noradrenalina y la dopamina.

Estos afectan directamente a las áreas del cerebro responsables del autocontrol y de la inhibición del comportamiento inadecuado.

Cuando hablamos de Trastorno por déficit de atención  e hiperactividad (TDAH) nos referimos a un trastorno complejo que afecta a multitud de comportamientos disfuncionales en la vida del afectado. Estos incluyen desde conductas afectivas-emocionales inestables hasta dificultades en el procesamiento de la información y el aprendizaje, pasando por relaciones y comportamientos desadaptativos a nivel social y ejecutivo.

La etiología del TDAH se desconoce con exactitud en la actualidad, a pesar de las muchas investigaciones que se realizan en este sentido. Aún hoy se desconocen qué factores específicos contribuyen a sus aparición siendo la genética la causa más probable, pero no la única.

Los estudios hasta la fecha sugieren que no existe una causa única que provoque el TDAH y las características de su cuadro sintomático, sino que éste se origina, más bien, en respuesta a la interacción de muchos factores durante la etapa gestacionaria (interacción genes-ambiente).

En este sentido, podemos distinguir entre factores de origen biológico y factores psicosociales-ambientales como posibles agentes desencadenantes, facilitadores y/o agravantes.

Existen muchos mitos con respecto a las causas y origen del trastorno por déficit de atención e hiperactividad e impulsividad , alimentados desde el desconocimiento del trastorno y la falta de información veraz hacia la sociedad, que perpetúa las creencias irracionales acerca de posibles relaciones causa-efecto.

Este tipo de falacias, genera en las familias y en los educadores sentimientos de culpa y en los niños genera problemas de etiquetaje e incomprensión.

Por tanto, es importante aclarar que variables NO son causan  TDAH, así como remarcar una vez más la idea de que los padres no son culpables de que su hijo/a tenga TDAH.

 

Qué factores NO causan el TDAH

-La edad de la madre en el momento de la concepción/gestación.

-El mes de nacimiento del hijo/a.

-El cociente intelectual de los padres o del hijo/a.

-La sobreestimulación o ausencia de estimulación en la primera infancia.

-Alergias alimenticias o exposición a tóxicos ambientales en la infancia (plomo, cinc, etc.).

-El nivel socioeconómico y sociocultural de la familia.

-Vivir en una población grande o pequeña, rural o urbana.

-Pautas de crianza disfuncionales (familia sin o con pocos recursos, familia desestructurada, ausencia de figura materna, paterna…).

-Malos hábitos de sueño del niño/a.

-El nacimiento de un hermano o hermana.

-Experiencia de separación o divorcio de los padres, por muy traumática que sea la situación para los hijos.

-Los padres helicóptero o sobreprotectores.

-Cambios en la disponibilidad de los padres: que el padre o la madre se ponga a trabajar, esté en el paro, o trabajen mucho fuera de casa.

-Cambios de colegio, cambio de profesor o repetición de curso.

-Haber tenido o no la figura de un cuidador o niñera en la infancia.

-Tener o no tener apoyo académico extraescolar (academia, profesor particular).

-Pasar mucho tiempo con los abuelos o que el cuidado y educación recaiga en ellos.

-Ausencia de normas y límites dentro o fuera del hogar.

-Ingesta de dietas ricas en azúcares, grasas, aditivos y/o colorantes.

-Dieta pobre del hijo/a con ausencia de vitaminas, minerales o complementos alimenticios.

-Consumo en grandes cantidades de televisión, videojuegos, tablets, internet, y/o una alta exposición a estímulos visuales luminosos.

-Consumo de sutancias tóxicas como alochol, tabaco, medicamentos o otro tipo de drogas.

-Enfermedades o patologías en la infancia (trastornos genéticos, psicológicos, infecciosos, víricos…).

 

A pesar  de que estos factores citados anteriormente no son causantes directos del TDAH, en aquellas personas que SÍ padecen el trastorno pueden contribuir al empeoramiento de los síntomas, aumentar la comorbilidad y los problemas asociados, empeorar el pronótico y favorecer la desadaptación. Por tanto, estos factores ambientales aunque no etiológicos sí son decisivos en el curso de los síntomas, por lo que hay que tenerlos en cuenta a la hora de estudiar el caso y su tratamiento.

En resumen, aunque de momento no existe un solo factor que podamos señalar como causa del TDAH, las evidencias de que se trata de un problema neurobiológico, con una heredabilidad muy alta y sobre el que los datos de neuroimagen y genética cada vez están aportando mayor información, hacen que no se pueda considerar como la causa del TDAH un problema ambiental o adquirido.

Vídeo Explicativo: Unidad Focus A Coruña

 

Fundación CADAH (2017).
BIBLIOGRAFÍA
American Psychiatric Association (2014). Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-5), 5ª Ed. Madrid: Editorial Médica Panamericana.
Soutullo Esperón, C. y Díez Suárez, A. (2007). Manual de Diagnóstico y Tratamiento del TDAH. Madrid: Editorial Médica Panamericana.